Posteado por: aguilarnaranjo | 24 agosto, 2012

Presentación

Los fenicios es un pueblo muy desconocido del cual tenemos las primeras noticias a través de la Ilíada y la  Odisea de homero, algunos pasajes de Plinio y de la Biblia. Se   asientan en las orillas del  este del mar Mediterráneo  , en lo que es en la actualidad  el Líbano y la costa de Siria . Su origen es incierto aunque se sabe que una serie de tribus con lenguas de origen  semítico se  establecen en aldeas pescadoras que van prosperando hasta convertirse en  ciudades-estado que establecen alianzas defensivas y comerciales según les interesen, sin una noción clara de pueblo. Las principales son Ugarit, Biblos y Sidón.

Los  fenicios nos atraen por ser un pueblo marino, aventurero, creativo, valiente. Su situación geográfica en el límite este del mar  Mediterráneo y sus tierras de escasa producción agrícola debido a un orografía montañosa que también dificulta las comunicaciones terrestres , pero gran riqueza maderera y de metales, hacen que se lancen a la aventura marina. Es un pueblo comerciante, poco violento que establece relaciones comerciales y colonias a lo largo de todo el mar Mediterráneo.

Es importante que nos situemos en su contexto histórico, rodeados de pueblos belicosos, como persas y egipcios, con pocas posibilidades de avanzar por tierra ,y que  ven el  mar su medio de subsistencia y prosperidad. En ese momento los medios de navegación eran muy rudimentarios y cada viaje suponía lanzarse a lo desconocido, ya que las fronteras se iban ampliando poco a poco. Su afán comercial les llevó a desarrollar métodos de navegación, y sobre todo algo fundamental : el alfabeto del cual derivarían posteriormente el árabe, judío, griego, latino, arameo etc; cada uno con sus características singulares.

Posteado por: aguilarnaranjo | 2 septiembre, 2012

Colonización fenicia

Ya hemos visto las causas que llevaron a los fenicios a expandirse por el Mediterráneo. Para ello fue necesaria  una gran organización y  un programa colonizado previo,  aunque los viajes que realizaron en este periodo pre-colonial  fueron poco numerosos, intermitentes y con afán exploratorio ya que su principal objetivo era conocer las materias primas con que se podía comerciar  y su localización, por lo que estos primeros establecimientos fuera de su territorio tenían un carácter temporal, básicamente para abastecerse y mantener los primeros contactos con los oriundos del lugar.

Así entre los siglos XI a. C. y comienzos del VIII a.C. se realizó la etapa “pre-colonizadora”, en la cual llevaron a cabo un acercamiento paulatino  a las costas mas occidentales del Mediterráneo. Es una etapa de tanteo, en la que no se busca el sometimiento territorial, solo la explotación de los recursos del territorio, principalmente metales  y el trueque con la población indígena, que obtiene a cambio manufacturas de escaso valor.

A mediados del siglo VIII a.C empieza la verdadera colonización mediterránea de este pueblo oriental. El contacto con las poblaciones indígenas supone un choque cultural que conlleva a un intercambio entre ambos, aunque desigual y desproporcionado a favor de este pueblo de navegantes, generalmente más culto y desarrollado, lo que ocasiona que poco a poco las poblaciones autóctonas vayan  perdiendo su autonomía y dependiendo económica y tecnológicamente cada vez  mas de los fenicios, que acaban imponiendo un sistema productivo y de explotación de las colonias. Para ello se aseguran de contar con las élites locales mediantes pactos y alianzas que les proporcionan a cambio la mano de obra necesaria para desarrollar su industria manufacturera y la explotación metalúrgica.

 

Es importante que tengamos e en cuenta que los establecimientos de los fenicios se adaptaban a las diferentes características del territorio a colonizar, de sus ubicación, posibilidades de explotación de materias primas y relación con la población.

Así nos encontramos con tres tipos de colonias:

  1. Las factorías:  enclaves en zonas despobladas no lejos de núcleos civilizados. Tras un desembarco pacífico, instalaban tiendas y almacenes bajo protección militar, normalmente realizaban un recinto amurallado, para comerciar con los lugareños tras pactar con las autoridades locales. Comercializaban principalmente productos manufacturados en Fenicia y en oriente, y materias primas. Fueron muy numerosas en la costa mediterránea, y también las hubo en la costa atlántica e incluso en la africana         .
  2. Las concesiones: tras la llegada a un territorio negociaban con los monarcas su establecimiento en un sector de la ciudad, donde se dedicaban a comerciar, llegando a tener barrios enteros. 
  3. Las colonias: enclaves estratégicos en que los fénicos se establecían manteniendo un control del territorio y adoptando el modo de vida y el funcionamiento de sus metrópolis. Se produce una “culturización fenicia” de la población autóctona en todos los sentidos: cultural, artística y social. La producción de manufacturas adquiere cada vez mayor importancia en su economía comercial y conlleva  la creación de las clases sociales: la aristocracia industrial y la clase obrera.

    Chipre  fue el primer objetivo de esta expansión colonial junto con Rodas. Se convirtieron en los principales centros de producción manufacturera de productos orientales: cerámicas, bronces, joyas, muebles.. que se distribuían por todo el Mediterráneo.

     

    A partir del siglo VII a.C empiezan  a establecerse en Sicilia, Baleares y norte de África, donde en 814- 813 a.C  fundan Cartago. A pesar de todas las factorías y colonias a lo largo de la costa, el objetivo más codiciado de los fenicios eran las dos principales reservas de metales de occidente: Cerdeña y Tartessos ( Península Ibérica ), donde fundan Gadir sobre el 1.100 a.C.

    Por su importancia estratégica, comercial e histórica, Cartago y Gadir merecen ser estudiadas a parte.

     

 

Los fenicios no llegaron a ser los grandes comerciantes del Mediterráneo de manera casual. Es indudable que su vocación marinera y comercial fue imprescindible para llevar a cabo su expansión marítima pero hubo también  otras causas interrelacionaras entre sí,las que hicieron de los fénicos los reyes del mar Mediterráneo.

El territorio en que  se asentaron, agreste y poco dado para la agricultura, era de gran riqueza forestal, sobre todo en cedro del Líbano. Los egipcios apreciaban mucho esta  rica madera, lo que llevó a su exportación masiva y por consiguiente a la deforestación de del territorio , y la sobreexplotación agropecuaria. Hacia los siglos XIII – XII a. c  en que hubo un aumento de la población considerable, las ciudades fenicias empezaron a experimentar un déficit de la producción  alimentaría dado que la tierra no era capaz de abastecer  a una población emergente, ocasionando la necesidad de importar alimentos y por consiguiente de buscar nuevos mercados.

Este crecimiento demográfico junto con la pérdida de territorios en el interior, hizo que la población se fuera hacinando en las ciudades. Situación que se agravó con las malas cosechas , ya que se produjo un éxodo rural a las metrópolis. Este problema de subsistencia fue generando descontento entre la población, y en consecuencia las tensiones sociales fueron en aumento.

La migración hacia colonias en el Mediterráneo se vio como una solución a estos problemas, ya que daban salida a esta población sobrante que empezaba a causar problemas a sus gobernantes, es decir, la aristocracia, y a la búsqueda de de nuevos recursos para las metrópolis.

Otra de las causas que favoreció la salida de colonos fue la presión fiscal que se ejercía sobre la población. La cual era doble, por una parte las grandes desigualdades sociales hacían que el estado, la aristocracia, la sometiera a nuevos impuestos para financiarse. Y por otro, las ciudades fenicias debían pagar fuertes tributos a los asirios para evitar la confrontación, y estos también repercutían en la población y en la necesidad de las ciudades de encontrar nuevas fuentes de ingresos que les proporcionase el numerario preciso para afrontar tan exigentes tributos en oro, bronce, plata o estaño, junto con objetos de lujo. Así  los fenicios salieron a las aguas mediterráneas, fundamentalmente en busca de metales, nuevos mercados y par a “exportar” población.

Los metales se convirtieron en los productos más cotizados por los mercaderes fenicios, y aunque en un principio les bastaban los obtenidos en regiones próximas, como Anatolia, de donde obtenían plomo, plata, hierro, y estaño; Chipre y Asia Menor, de donde sacaban cobre y el hierro; la plata del Egeo y el oro de Ofir, pero pronto se les hizo insuficiente.

Otra causa importante para esta expansión mediterránea fue el aumento del dominio griego en aguas del mar Tirreno, que obligó a los mercaderes fenicios a buscar nuevos circuitos comerciales donde encontrar metales,. Así el sur de la Península Ibérica se convirtió en su nuevo objetivo, estableciendo importantes colonias como Gadir. La lejanía de estas colonias les compensaba por su rentabilidad. Así.Rufo Festo Avieno, poeta latino del s.VI d.C. nos dice sobre la plata ibérica:

“……desconocido su uso por los naturales del país, los fénicos lo utilizaban para sus ganancias comerciales y cuando se dieron cuenta de ello, adquirieron plata a cambio de pequeñas mercancías .Los fenicios la llevaron hacia Grecia, Asia y a otros pueblos, adquirieron grandes riquezas .Hasta tal punto se esforzaron los mercaderes, en su afán de lucro, que cuando sobraba mucha plata, porque los barcos estaban llenos de carga, sustituían el plomo de las anclas por plata….” 

Esta empresa colonizadora además de hombres necesitaba una perfecta organización de recursos y estrategias. El estado fue el encargado de poner en marcha esta expediciones, fletando barcos y ocupándose de la intendencia para estos largos viajes. También le interesaba poner al frente miembros de la aristocracia que buscaban éxito social para evitar que las colonias no se desvinculan de la metrópolis. Así se crean colonias que son una copia del modelo de su metrópolis, tanto en hábitos de vida como arquitectura , imperando el reducto fortificado que protege a la ciudad de eventuales enemigos, y donde la población se puede guarecer a modo de acrópolis.
Para financiar estas expediciones el estado aportaba la mayoría del capital ( fuerte presión fiscal sobre la población) y obtenía contribuciones del Santuario: centro religioso de gran poder como en toda la Edad Antigua.

Posteado por: aguilarnaranjo | 25 agosto, 2012

Fenicia: a través de los tiempos.

   Los fenicios es un pueblo de origen incierto, arqueólogos e historiadores no han llegado a conclusiones definitivas. Sabemos que una serie de tribus semitas se establecen en el país de Canaán entre el 2.300 y el 2.100 a.C, en la costa del monte Carmelo hasta Ugarit, mezclándose con los autóctonos (habitantes paleolíticos y neolíticos, de los que existen vestigios en Ra’s-Samra) . Fundan numeroso puertos (Arados, Trípoli, Biblos, Beritos, Sidón, Tiro), para los que escogen cabos o islas próximas a la costa, que les protegen de los vientos y les sirven de refugio en caso de invasión (Tiro y Arados); se orientan deliberadamente hacia el mar, que, por medio de la navegación de cabotaje, les permite establecer relaciones más fácilmente que por tierra, agreste y montañosa. Su vocación marinera queda patente desde sus primeros albores.

    En el III milenio entran en contacto con Egipto, país al que suministran madera para sus barcos, aromas, aceites y resina. Así, este reino,  los tutela hasta la violenta  invasión de los Pueblos del Mar (1200 a.C.) del Mediterráneo oriental que desplaza el centro de poder en la  zona, dominada por hititas y egipcios, y permite el florecimiento de las ciudades fenicias, convirtiéndose en potencias marineras. Realmente, Fenicia no es una nación, sino una liga de ciudades-estado, semejantes a las de  la Grecia Clásica. Cada una de ellas se constituye en un estado autónomo centrado en la buena marcha de los negocios. Un monarca al frente de cada ciudad defiende sus intereses frente a otros estados y potencias de la época (Egipto, Babilonia y Asiria). Los hábiles pactos con los vecinos, especialmente filisteos y judíos, resultan efectivos. Cuando las circunstancias lo requieren rinden vasallaje y pagan tributos a las grandes potencias. La tolerancia a los extranjeros, autorizados a asentarse en la ciudad y montar sus propios negocios, resulta efectiva y  conveniente para sus intereses comerciales.

   Despunta muy pronto entre las demás, la ciudad de Biblos, que se vuelve el centro del dominio fenicio en el Mediterráneo. Ya alrededor del 1.000 a.C., Tiro y Sidón reclaman su parcela de poder, convirtiéndose ahora Tiro en la ciudad hegemónica, bajo el mando de Hiram I (969 – 936 a.C.). Es en este período del liderazgo de Tiro, en que se funda Cartago (en el año 814 a.C.) bajo el reinado de Pigmalión (820 – 774 a.C.). Los fenicios llegan a su máximo esplendor, intensificando el comercio y la colonización en ambos extremos del Mediterráneo. Atraviesan el Estrecho de Gibraltar explorando las costas del Atlántico en Europa y África.

    Su área de influencia se va extendiendo progresivamente; por una parte, desempeñan el papel de agentes e intermediarios entre occidente y oriente (controlando, por tierra, los puntos a donde iban a parar las caravanas del desierto (Hama, Damasco y Thapsaco) y en donde adquieren las mercancías orientales) y, por otra, fundando, alrededor del Mediterráneo, numerosas factorías y colonias comerciales. En el s. X se instalan en Chipre y, en las costas de Asia Menor), donde se enfrentan con los griegos y deciden buscar nuevos mercados en el Mediterráneo occidental: prudentemente, dejan Tirrenia a los etruscos y a los griegos, y se establecen en Sicilia occidental, en las islas de Malta, Gozo y Pantelleria, bases propicias para el comercio con África (IX a.C.); a través de Cerdeña e Ibiza llegan, en la Península ibérica, donde fundan la ciudad de Gadir, que se convierte en un enclave vital para su comercio, ya que sus barcos recogen estaño y  plata, muy codiciados en los mercados orientales.

   El desarrollo de otras nuevas civilizaciones, como griegos y romanos, sumado a las constantes disputas políticas internas, ocasionan la decadencia de Tiro, hasta que el Rey asirio Senaqueribla la ocupa luego de sitiarla en el año 700 a. C., marcando el fin de este período histórico. Algunas ciudades de Fenicia logran sobrevivir durante algunos siglos más, pero sin volver a recuperar el control del comercio del Mediterráneo. Finalmente, en el año 332 a.C. Fenicia fue sometida por Alejandro Magno, lo que provoca su definitiva desaparición.

Posteado por: aguilarnaranjo | 12 diciembre, 2011

BIENVENIDOS

Los fenicios eran un pueblo aventurero y emprendedor, con su comercio y sus viajes ayudaron al intercambio económico-cultural  de la zona mediterránea.

Este blog va a empezar con esta cultura, a profundizar en los orígenes y desarollo del comercio en el Mediterráneo.

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